Las dioptrías de hipermetropía se expresan con un signo positivo (Ej: +3,50)

Las lentes positivas aumentan el tamaño de la imagen.

HIPERMETROPÍA  (leer antes Los defectos refractivos​)

 

Es la situación contraria a la miopía, para un determinado poder de refracción de córnea y cristalino, el ojo es proporcionalmente más pequeño. El plano enfocado queda por detrás de la retina.

En esta situación el ojo puede hacer un esfuerzo de acomodación aumentando las dioptrías del cristalino, y llegar a enfocar la imagen, como si estuviera mirando a un punto más cercano.

Es una situación casi fisiológica en los niños, que por la flexibilidad de su cristalino pueden llegar a enfocar a pesar de tener 4 o 5 dioptrías de hipermetropía, y su defecto pasar desapercibido. Pero esto causa fatiga y puede facilitar la aparición de un estrabismo.

Se soluciona poniendo una lente correctora convexa, que concentra los rayos luminosos y así evita el sobreesfuerzo del cristalino.

Este tipo de lente es el mismo que usamos para corregir la presbicia aunque la causa del problema visual es totalmente distinto. 

Así como los ojos miopes tienen unos problemas los muy hipermétropes tienen otros, los hipermétropes bajos, suelen precisar gafas para visión próxima a una edad más temprana de lo normal, antes de los 40 años. 

Cuando la hipermetropía es mayor, al ser el ojo muy pequeño pueden existir problemas de estrechamiento de la cámara anterior, y glaucoma de ángulo estrecho.