La Musculatura extraocular


El ojo se halla protegido y envuelto por la musculatura y por una serie de capas de tejido conectivo muy organizado, la cápsula de Tenon y vainas musculares.

 

En conjunto y con la órbita ósea forman algo parecido a una articulación, la parte anterior del globo es el órgano móvil, y las vainas serían las sinoviales.

 

Los músculos están incluidos dentro de la misma articulación y se deslizan sobre la superficie del globo y del resto de los músculos. 

Los músculos extraoculares envuelven al globo ocular y le dan movimiento. 

Son 6 en cada ojo. Los músculos rectos ejercen su fuerza desde el vértice de la órbita, los oblicuos desde la parte anterior de esta protección ósea.

Los rectos horizontales, medio y lateral, hacen movimientos a derecha e izquierda y también los movimientos,  llamados divergencia y convergencia, que  se regulan según la distancia de los objetos a los que miramos. Estos movimientos en situación normal siempre están sincronizados de forma que la mirada se dirige al mismo punto del espacio con los dos ojos a la vez.  

Los rectos verticales, superior e inferior,  realizan los movimientos de mirada hacia arriba y hacia abajo.

La combinación de los movimientos de los músculos rectos pueden dirigir la mirada a todas las posiciones que requiera nuestra actividad.

Los músculos oblicuos, superior e inferior son los de mayor complejidad y tienen una acción múltiple. Su función es más compleja y tambien la solución de los defectos que pueden presentar, su posición con respecto a los ojos es oblicua y dan movimiento de rotación conjugada de los ojos, que compensan los movimientos de inclinación de la cabeza y mantienen la verticalidad de los ojos, sus movimientos son involuntarios y reflejos. ​

Musculatura extraocular desde el lado nasal.